Julio Cortázar y el legado de una obra inspirada en Zihuatanejo

• Escribió en Playa La Ropa a principios de los años 80 un libro que denominó “Cuardeno de Zihuatanejo, El libro de los sueños”.
Rogelio Cendejas
Zihuatanejo, Gro., a 06 de marzo de 2023.- Cuando se habla del Zihuatanejo “viejo”, ese pueblo de pescadores plasmado en esas fotos que hemos visto, la mayoría, impresas en blanco y negro, las cuales gracias al mundo digital hoy están al alcance de un click, la gente de antaño sabe que además de sus bellezas naturales, fue escenario para la filmación de películas, la mayoría del cine de oro mexicano, con actores de la talla de Pedro Infante, también Zihuatanejo ha sido un lugar idóneo para que artistas de todas las índoles, y de fama mundial, como pintores, escritores, músicos, actores, encontraran en este lugar el paraíso adecuado para la expresión del arte no solo en ideas sino llevadas a cabo a través de la escultura, el óleo, el acrílico o la acuarela, y sin olvidar la pluma y el papel.
Hoy quiero escribir sobre un gran escritor que admiro mucho y lo considero mi “Papá literario”, porque mi gusto por la lectura se debió en gran gran parte gracias a sus cuentos, particularmente con unos de sus más conocidos: “Historias de Cronopios y de Famas”, “Rayuela”, “Bestiario”, “La vuelta al día en 70 mundos”, entre otros; me refiero al gran escritor argentino: Julio Cortázar.
El Escritor formó parte de ese gran movimiento literario editorial denominado “Boom Latinoamericano”, junto con otros escritores como el colombiano Gabriel García Márquez, los mexicanos Carlos Fuentes, Juan Rulfo y el peruano Mario Vargas Llosa, entre otros.
En aquel verano del año 1980, Cortázar, el Cronopio Mayor, acompañado de su entonces pareja Carol Dunlop y el hijo de ésta, (de nombre Sthepane), se instalaron por varios meses en la costa mexicana, además ya en años anteriores habían visitado Zihuatanejo, según el gran redactor del lunfardo y consumidor del mate, en esos años huyendo de las grandes urbes, de las entrevistas de saco y corbata, llegaron a un lugar en el que tuvieron anonimato, soledad y calma; lográndolo en la tranquilidad y entonces casi desconocida Playa La Ropa, en Zihuatanejo, siendo más precisos, en los Bungalows “Las Urracas”.
Ahí se instalaron por más de tres semanas y dada esa necesidad de seguir el oficio de escritor, utilizando una máquina de escribir y hojas en blanco, existe el registro de varias cartas que escribió Cortázar, entre ellas una dirigida a su madre en la que señala:
“Estamos en una playa bastante solitaria, pasando nuestras vacaciones con el hijito de Carol. El lugar es bellísimo, el mar es azul y caliente, de modo que es perfecto para descansar y tostarse; nos hacía falta después de tantos viajes y el trabajo en París”.
En esos días calurosos en Playa La Ropa, bajo la sombra de las palmas, almendros y tamarindos, ademas del mate, Julio Cortázar dejó escrito en varias misivas a sus amigos artistas, su gusto por el agua coco la cual combinaba con ron o ginebra, mientras contemplaba los atardeceres de cara a la hermosa Bahía de Zihuatanejo.
Fue pues en este pueblo de pescadores donde Julio Cortázar, ya consumada figura literaria a nivel mundial, se reunía con otros escritores como Gabriel García Márquez, quien lo visitó acompañado de su hijo Rodrigo en al menos dos ocasiones.
En esos días, sabiéndose desapercibido entre la gente del pueblo de Zihuatanejo, tenía la libertad de salir a comprar algunos víveres y regresaban Las Urracas para seguir descansando y dándole a la escritura en su máquina de escribir Olivetti, en la cual en pocos días logró escribir el libro denominado “Cuaderno de Zihuatanejo, El Iibro de los sueños”, donde habla sobre lo vivido en esta playa del estado de Guerrero.
En muchas ocasiones algunas personas conocedoras del cine comentan con orgullo sobre la película “Sueños de fuga”, estelarizada por el gran actor Morgan Freeman y Tim Robbins, donde dos convictos escapan de prisión y acuerdan encontrarse en un pueblito de pescadores del pacífico, al que nombran en el filme como Zihuatanejo.
Sin embargo, en la escena donde aparece lo que supuestamente se trataría de algunas de las playas del “pueblo de pescadores”, no fue filmada en la costa guerrerense sino en Santa Cruz, una de las islas vírgenes del Caribe, y aun así, hay quienes defienden qué tal referencia es de las más importantes; ignorando que casi 15 años antes el escritor argentino, Julio Cortázar, no en su país, ni en París donde era asiduo del bar Old Navy, con un cuaderno y pluma fuente donde ya había escrito sus mejores libros, no allá, -reitero- sino en Zihuatanejo, en un caluroso bungalow en playa La Ropa, escribió un libro en el que describe la belleza de este lugar “Donde a las 7:45 de la mañana ya hace un calor de justicia, pican los mosquitos infernales y fumo uno tras otro cigarros delicados con filtro”.
Hasta el momento en que se escriben estas líneas desconozco si aún existen los bungalows “Las Urracas” en playa La Ropa, donde había una placa de cerámica que tenía escrito: “También aquí Julio Cortázar sembró letras y afecto. Verano de 1979. Zihuatanejo, Gro.” Aunque la fecha es errónea ya que el escritor estuvo en ese lugar como se escribió al principio en el verano de 1980.
Ojalá en algún momento, las autoridades interesadas en la cultura puedan tomar en cuenta de alguna forma este pequeño pero importante legado de una figura literaria de la estatura de Julio Cortázar, quien vino a este Pueblo de pescadores, le pareció un lugar muy bello y fue motivo de inspiración literaria
Quienes gusten o tengan la curiosidad de conocer el libro “Cuaderno de Zihuatanejo, el libro de los sueños”, con gusto les comparto una copia digital.



Hola qué tal ¿me podría compartir una copia digital del «Cuaderno de Zihuatanejo»? de antemano muchas gracias. Mi dirección es reflex251069@gmail.com